Boletín de FEAPA Octubre 2018

La entidad que regula el ejercicio de la arteterapia a nivel español es la FEAPA (Federación Española de Asociaciones Profesionales de Arteterapia).

Cada cierto tiempo generan un boletín con actividades de interés (puedes suscribirte gratuitamente des de la página principal rellenando un pequeño formulario).

El boletín de Octubre de 2018 destaca por dos actividades interesantes;

MRobles AT H

  • Asesoramiento para arteterapeutas

Por un lado des ATE ( Asociación Profesional Española de arteterapeutas) organizan sesiones de “asesoramiento” para arteterapeutas.

Este sábado 6 de octubre será la sesión de 11:00h. a 13:30h. en la Sede de ATE a un precio de 10€ soci@s y de 15€ no soci@s (un precio muy competitivo y económico).

Para más información podéis escribir a ate.arteterapia@gmail.com

La sede está en  C/Castillejos, 222 08013. Barcelona

 

Mrobles AT I

  • Convocatoria de exposición de obras de arteterapeutas

También ATE organiza este evento sumamente interesante, que nos devuelve la posibilidad de colocarnos como creador@s. Fijaros bien en las fechas ya que tenéis hasta el 6 de octubre de 11:00 a 13:00 o el domingo 7 de octubre de 16:00 a 18:00 para entregarlas personalmente. En caso contrario tenéis que aseguraros que lleguen como máximo el 13 de Octubre de 2018.

La dirección es C/Castillejos, 222 08013. Barcelona

Tenéis la información completa en el siguiente enlace

Enlaces

 

 

Anuncios

ArtsLibris: Feria Internacional del Libro de artista

ArtsLibris

ArtsLibris continua brindándonos la oportunidad de acercarnos a Libros de artista internacionales. Se celebra su novena edición en Barcelona, concretamente en Arts Santa Mònica, del 21 al 23 de abril.

El prorama ArtsLibris de 2018 incluye exposiciones, fotolibros talleres, y el Premio ArtsLibris de la Fundación Banco Sabadell.

Tenéis toda la información en:

http://artslibris.cat/es

Quietud

 

Hay películas que tienen alma, y esa alma desnuda se hace sentir. Y a partir de ese toque, uno puede conectar con culturas lejanas y diferenciadas como son la japonesa. Una pastelería en tokyo (An) teje un puente que conecta con el ser humano en su fragilidad.

Naomi Kawase (la directora del film) ha sabido comprender y transmitir el poder de lo simbólico, lo poético  y la marginación social de una manera muy respetuosa y sosegada.

No quiero desvelar demasiado de la película, pero si decir que me ha rozado el alma y ese roce me recuerda la importancia del acompañamiento, la gran inmensa soledad que sentimos las personas en determinados momentos de nuestras vidas y la necesidad de ilusionarnos con proyectos, que a ojos de los demás puedan ser pequeños. 

¿Que me gustaría rescatar de esta película? 

La soledad, la búsqueda de la coherencia y la autenticidad, la asunción del riesgo, la salida de la zona de confort, la aceptación de la incomprensión social como motor de individuación y la construcción de sentido a partir de relaciones sociales que no parecen destinadas a suceder.

¿Como relaciono esta película con las terapias creativas?

Muchas veces, en el camino de búsqueda de uno mismo, la perdida es lo único que se mantiene constante. La sensación de estar perdido en mitad de un mar de estímulos, de historias biográficas, de relaciones conflictivas… A partir de esa perdida se hace necesaria la construcción de hilos, puentes y proyectos artísticos, laborales o formativos que vayan a intentar tejer puentes que subsanen los vacíos o reparaciones más o menos acertadas para vivir(sobrevivir) mejor y con mayor calidad de vida.

¿De que manera se teje en Arteterapia?

A partir de propuestas artísticas, como Tokue (una de las protagonistas de la película), que vela por conseguir una ilusión, trabajar en una pastelería con 73 años, cuestión que no solo la dignifica si no que también la hace sentir viva y útil.

Desde la arteterapia se apela al paciente para que pueda conectar con lo que anhela y transformarlo en un objeto, un relato, una historia, una danza, una música… (en la película el objeto sería la poética de la creación del dorayaki , un típico postre japonés, mimando la creación de su crema interior, el anko). A partir del objeto y de la relación y cocreación con el arteterapeuta se  gana consciencia,  presencia, autenticidad, honestidad con quién se es, ya sea lo bueno,  lo malo, lo regular, la sombra y lo luminoso de cada uno. Integrando lo desintegrado. En el film el proceso de cocreación y de trasvase de saberes se realiza entre Tokue y su jefe, uno especializado en hacer dorayakis y la otra en la crema de su relleno anko.

En la película se señala la importancia del paso del tiempo,  con ese compromiso adquirido por el paciente y el arteterapeuta en la asistencia continuada a las sesiones se señala la importancia del proceso, al fin y al cabo la importancia de su momento vital y reconocimiento de ese momento único que decide para si mismo la persona.

También se resalta, la quietud, como elemento primordial de la vida, el espacio de observación de lo cotidiano como extraordinario.

El espacio arteterapéutico pretende suspender la realidad externa, en ese momento el paciente esta para si mismo, evitando interrupciones externas para que pueda mostrar lo mas genuino de si, sorprenderse y encontrar nuevas maneras de relacionarse consigo mismo y por ende con los demás.

Como en la vida, el destino de los personajes es complejo, pero si hay algo interesante es que existe la huella que se dejan unos a otros, esa huella que va más allá del tiempo. Esa huella de la memoria de haber coincidido con alguien y haberse dejado tocar, aún sin haber querido por su persona. Haber sido cambiado por ese toque. 

¿”Todo” es arteterapia?

Rizoma dels rumors CC Sarrià
Rizoma dels rumors CC Sarrià

No siempre es posible hacer un taller de arteterapia. A veces lo que se hace, bajo el nombre de arteterapia, es un taller de expresión o creación, a lo sumo un laboratorio o como aborda María Navarro (arteterapeuta) en su investigación; un boceto.

Este es el caso de una de las sesiones del Rizoma de los rumores. Acudí con Nuria Banal (arteterapeuta)  al Centro Cívico de Sarriá para realizar el taller del Rizoma de los rumores . En este caso se realizó un taller de creación/expresión. ¿Por qué? Por dos elementos: Se requería de una sesión de dos horas (el límite del tiempo es importante, no hay transformación sin tiempo) y por tamaño del grupo, 22 niños de entre 8 y 11 años.

rizoma dels rumors 3

Es un reto adaptar un taller que está pensado para hacerse en varias sesiones. Si bien es cierto que el afán del arteterapia no es hacer un taller tipo, si no escuchar al grupo, escuchar a cada persona del grupo, adaptar el recorrido simbólico y la secuencia a las necesidades que se planteen.

Haría mal en decir que se puede hacer siempre arteterapia. Haría mal porque faltaría a la verdad. Me encuentro con que la mayoría de talleres de arteterapia son talleres de expresión, creación o laboratorios artísticos. Eso no es menospreciar ni a la arteterapia como propuesta terapéutica, ni a los talleres de expresión, creación o laboratorios artísticos. Esto es hablar sobre una realidad; la arteterapia cuenta con distintas epistemologías, metodologías y marcos teóricos que hacen que lo que para unas personas sea arteterapia, para otros no lo sea.

rizoma dels rumors 2

¿Qué elementos aparecen en un taller de arteterapia para que pueda ser denominado así?

  • Un/a arteterapeuta
  • Un grupo, personas o institución que demanda un proceso arteterapéutico
  • Un objeto de producción (ya sea mediante la danza, la escritura, la voz, la plástica…)
  • Un tiempo y espacio reservado y confidencial
  • Una historia clínica con respecto a la producción de cada persona participante
  • Un espacio dónde preservar y guardar de la mirada externa las producciones
  • El/la arteterapeuta debe hacer supervisión de su trabajo y análisis del proceso

A partir de aquí, cada arteterapeuta recurre a unos métodos u otros, según su manera de ser, carácter, etc. Donde unos programan una serie de actividades fijas que aplican de manera estándar a todo tipo de personas; otros -es mi caso- trabajamos con lo que surge producto del enigma -como en muchas ocasiones dice Nuria Banal- .

Un arteterapeuta, no es un animador social, no es una persona que viene a levantar el ánimo o a hacer una pantomima. Es una persona que escucha, que atiende y que cree en la realidad de su trabajo, sin saber de recetar y con capacidad para sostener aquello que forma parte de la incertidumbre.

Un arteterapeuta no es un traductor de obras, yo no tengo una varita, ni quiero tenerla, para traducir aquello que aparece en un dibujo. Puedo plantear -y de hecho planteo- hipótesis, sobre aquellas formas, colores, estilos que se repiten, pero no señalaré que un determinado elemento -un árbol por ejemplo- simboliza al padre, o que una roca  los elementos dificultosos de una persona. Cada persona utiliza sus propias, singulares y únicas metáforas para transitar por la vida, por lo tanto, cada persona dibuja, danza y vocifera con sus propias metáforas. Es trabajo del arteterapeuta, acompañar esas metáforas, en el trabajo de simbolización, para que la persona pueda seguir produciendo, hasta transformar la producción y a la vez tener un efecto sobre si de transformación, más allá del síntoma que le haya hecho venir a la consulta del/la arteterapeuta. 

Queda mucho camino por recorrer, y este es uno de los afanes del blog, expresar la necesidad de regular esta profesión y darle valor.  Somos los/las arteterapeutas, que podemos exigir un mínimo sin el cuál no se puede llamar arteterapia.  Me veo en la necesidad de comunicar, de la manera más pedagógica y clara posible, ante instituciones y personas que es arteterapia, para que no quede en lo social la idea del pinta y colorea mandalas y eso te sanará.

Lo que sana, si es que hay algo que sane, es que la persona pueda expresar, mediante sus propios símbolos, aquello que ha construido mediante síntomas. De igual manera que un síntoma es una construcción compleja difícilmente traducible, una metáfora no tiene por que ser traducida, tiene valor por si misma.

Basta de opiniones simplistas, que intentan generalizar al ser humano, denominarlo como si fuera una máquina y de discursos capitalistas que igualan lo diferente e universalizan los síntomas y las maneras de estar en el mundo. Quizá por eso la arteterapia puede decir: No necesito que hables sobre ti, si no que hables sobre la fantasía, sobre los personajes que estás inventando en la sesión, que te puedas sorprender al ver cómo un objeto que hiciste la semana pasada, esta semana lo ves diferente, de tu relación con los materiales, de cómo continuar esa obra que hiciste con barro, etc. Esos retos cotidianos, que parecen nimios, son un camino posible en el encuentro con los fantasmas y virtudes de uno mismo. Aquí tu eres el centro de la creación, y no el discurso de lo que debes ser según lo social, tus padres, los más media o quién fuera que te criara. 

Actualización: Quisiera agradecer a Isabel Soler (arteterapeuta y compañera) por enviarme un e-mail corrigiendo errores gramaticales del artículo. A veces no soy consciente de los errores gramaticales y sintácticos que hago en este y otros artículos. Así que si os chirría algún error no dudéis en escribirme. Gracias Isabel!!! Eres un sol!